No puede negarse que Dark Souls el aliento de Andolus posee en su título un arma de doble de filo. Por un lado los fans de la aclamada saga de videojuegos se aproximarán a él esperando encontrar más detalles acerca de su vasto y enrevesado lore, y tratando de percibir esa esencia tan característica de los juegos que sin duda es complicada de ver reflejada en papel. Por otra parte los profanos a la franquicia se encontrarán ante una obra que a pesar de ser corta pueda inducir erróneamente a pensar que se necesita de nuestra experiencia como gamers para llegar a disfrutarla de manera completa.

La respuesta a estas dudas no es sencilla. Los neófitos no se sentirán discriminados al tener entre manos una historia independiente y casi nueva con meras menciones aquí y allá a elementos de los juegos, pero sin requerirnos en ningún momento bagaje de ningún tipo. No obstante serán los amantes de la saga Souls quienes más jugo podrán sacarle. Nuestra protagonista es la guerrera Fira, cuyo pasado se nos va contando de manera más o menos explícita a modo de flashbacks y diálogos con su compañero de viaje, el adivino Aldrich que aportará toda la información acerca de los motivos del viaje a ella y al lector. Viajaremos con ambos en una exploración paso a paso hasta adentrarnos en terrenos desconocidos, en una misión casi suicida, algo que sucede a cada instante en los juegos, y que se refleja también en los frecuentes enfrentamientos con enemigos temibles que amenazan la vida de la heroína.

En la historia creada por George Mann, autor de audiolibros de Doctor Who o adaptaciones de Sherlock Holmes, no hay excesivo atrevimiento a la hora de mostrar algo más profundo en cuanto al lore de la franquicia, por el contrario, basándose en el ciclo de la luz y oscuridad de la llama primigenia, Mann nos traslada al reino de Ishra que se ve amenazado por la oscuridad creciente y la expansión de la maldición capaz de convertir a todos los habitantes en los conocidos “huecos”. Pero el guionista maneja muy bien los tiempos de este relato, creando varios giros interesantes en poco más de cien páginas y nos regala una historia autoconclusiva que evoca parte del misticismo de los juegos de From Software y alguna alusión directa a la lanza alada de Orstein y sobre todo el cameo de Solaire de Astora.

Para el dibujo el sello Titan Cómics ha recurrido a Alan Quah, un autor que ha tratado previamente con la adaptación de videojuegos a cómic (Tekken) y que también ha trabajado para sellos como DC o Legendary. Su trabajo por momentos llega a ser fascinante, destacando la calidad del dibujo en los planos de batallas. Otrora tenemos alguna escena donde las proporciones humanas muestran algo de irregularidad que no obstante no empañan el acabado final, apoyado por un gran uso del color y la majestuosidad de algunos paisajes, escenarios y enemigos donde Quah da rienda suelta a la creatividad trasladando con éxito en varias cavernas, mazmorras y castillos, el arte de los juegos de Miyazaki.

La edición que ECC pone en nuestras manos consta de 112 páginas a todo color donde podremos apreciar el gran trabajo de entintado, enmarcadas en cubiertas de tapa blanda, un formato que a pesar de no ofrecer la protección deseada para un tomo único, casa sin embargo muy bien con este cómic debido a la corta extensión del mismo que sirve para mantener un buen equilibrio entre protección y su precio ajustado de 11,50€.

En definitiva, Dark Souls El Aliento de Andolus es una adaptación que no arriesga mucho en el plano argumental, y que podría considerarse casi más una historia alternativa, pero que gracias al buen uso de las secuencias y el trabajo de Alan Quah en los momentos álgidos de la trama consigue enganchar al lector hasta el final. No solo los fans disfrutarán de esta historia, pero si encima eres de los que quedaste satisfecho al jugar a los títulos de From Software, es una buena manera de volver a revivir esas experiencias.

Reseña: Dark Souls el aliento de Andolus (George Mann)


No puede negarse que Dark Souls el aliento de Andolus posee en su título un arma de doble de filo. Por un lado los fans de la aclamada saga de videojuegos se aproximarán a él esperando encontrar más detalles acerca de su vasto y enrevesado lore, y tratando de percibir esa esencia tan característica de los juegos que sin duda es complicada de ver reflejada en papel. Por otra parte los profanos a la franquicia se encontrarán ante una obra que a pesar de ser corta pueda inducir erróneamente a pensar que se necesita de nuestra experiencia como gamers para llegar a disfrutarla de manera completa.

La respuesta a estas dudas no es sencilla. Los neófitos no se sentirán discriminados al tener entre manos una historia independiente y casi nueva con meras menciones aquí y allá a elementos de los juegos, pero sin requerirnos en ningún momento bagaje de ningún tipo. No obstante serán los amantes de la saga Souls quienes más jugo podrán sacarle. Nuestra protagonista es la guerrera Fira, cuyo pasado se nos va contando de manera más o menos explícita a modo de flashbacks y diálogos con su compañero de viaje, el adivino Aldrich que aportará toda la información acerca de los motivos del viaje a ella y al lector. Viajaremos con ambos en una exploración paso a paso hasta adentrarnos en terrenos desconocidos, en una misión casi suicida, algo que sucede a cada instante en los juegos, y que se refleja también en los frecuentes enfrentamientos con enemigos temibles que amenazan la vida de la heroína.

En la historia creada por George Mann, autor de audiolibros de Doctor Who o adaptaciones de Sherlock Holmes, no hay excesivo atrevimiento a la hora de mostrar algo más profundo en cuanto al lore de la franquicia, por el contrario, basándose en el ciclo de la luz y oscuridad de la llama primigenia, Mann nos traslada al reino de Ishra que se ve amenazado por la oscuridad creciente y la expansión de la maldición capaz de convertir a todos los habitantes en los conocidos “huecos”. Pero el guionista maneja muy bien los tiempos de este relato, creando varios giros interesantes en poco más de cien páginas y nos regala una historia autoconclusiva que evoca parte del misticismo de los juegos de From Software y alguna alusión directa a la lanza alada de Orstein y sobre todo el cameo de Solaire de Astora.

Para el dibujo el sello Titan Cómics ha recurrido a Alan Quah, un autor que ha tratado previamente con la adaptación de videojuegos a cómic (Tekken) y que también ha trabajado para sellos como DC o Legendary. Su trabajo por momentos llega a ser fascinante, destacando la calidad del dibujo en los planos de batallas. Otrora tenemos alguna escena donde las proporciones humanas muestran algo de irregularidad que no obstante no empañan el acabado final, apoyado por un gran uso del color y la majestuosidad de algunos paisajes, escenarios y enemigos donde Quah da rienda suelta a la creatividad trasladando con éxito en varias cavernas, mazmorras y castillos, el arte de los juegos de Miyazaki.

La edición que ECC pone en nuestras manos consta de 112 páginas a todo color donde podremos apreciar el gran trabajo de entintado, enmarcadas en cubiertas de tapa blanda, un formato que a pesar de no ofrecer la protección deseada para un tomo único, casa sin embargo muy bien con este cómic debido a la corta extensión del mismo que sirve para mantener un buen equilibrio entre protección y su precio ajustado de 11,50€.

En definitiva, Dark Souls El Aliento de Andolus es una adaptación que no arriesga mucho en el plano argumental, y que podría considerarse casi más una historia alternativa, pero que gracias al buen uso de las secuencias y el trabajo de Alan Quah en los momentos álgidos de la trama consigue enganchar al lector hasta el final. No solo los fans disfrutarán de esta historia, pero si encima eres de los que quedaste satisfecho al jugar a los títulos de From Software, es una buena manera de volver a revivir esas experiencias.

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