Reseña: Robin Año Uno (Chuck Dixon y Scott Beatty)


Vuelven los “Año Uno” a DC, un formato que ya se ha convertido en todo un clásico o como se suele decir “marca de la casa”, y que ha involucrado a todo tipo de personajes como Superman o Batgirl, pero que inevitablemente nos lleva a recordar aquél maravilloso Batman Año Uno, de los maestros Frank Miller y David Mazzuchelli. Pues bien, hoy le toca el turno a uno de sus pupilos, Dick Grayson, posiblemente el Robin más importante que ha habido, o por los menos el más trascendente, gustos a parte. Os contamos que nos ha parecido esta historia que narra los inicios del personaje y la creación de todo un héroe.

Ya sabemos todos que Dick Grayson perteneció a un circo, donde se crió, y que sus padres fueron asesinados. Desde este momento, Bruce Wayne decidió ejercer de mentor y convertirlo en su pupilo. Y precisamente esto es lo que nos comienzan a contar los autores, pero usando un recurso muy interesante para llevarlo a cabo, como es utilizar la figura de Alfred como la voz en off de esta historia, lo cual resulta de los más curioso ya que el mayordomo más famoso de los cómics no es un autómata sin sentimientos, si no que tiene sus propias ideas y opiniones al respecto de Robin, Batman, y las intenciones de ambos, y estas no siempre serán del agrado de todos. Pero olvidaos de la oscuridad que habíamos visto en el Año Uno de Batman, porque este cómic es totalmente diferente, al igual que la personalidad de ambos héroes. Podríamos decir que Robin es el lado luminoso de Batman, de algún modo.

En cuanto a los villanos, tenemos todo un baile de rostros conocidos como Mr. Frío o El Sombrero Loco, aunque el “final boss”, que solemos decir en el mundillo gamer, será Harvey Dent, es decir, Dos Caras, que buscará vengarse de Batman a través del sufrimiento del joven Grayson, hasta el punto de que el propio Batman se cuestionará la moralidad de tener un pupilo y los riesgos que esto supone. Ya sabéis, muchas veces el hecho de ser un héroe supone más riesgo para los que te rodean que para uno mismo.

En los dibujos tenemos a dos fenómenos españoles como son en mayor medida Javier Pulido, y Marcos Martín, que funde su arte a la perfección con el trabajo de Pulido, el cual es un experto en transmitirnos el frenetismo de la acción y velocidad de los movimientos sin dejar de lado las emociones.

No nos queremos despedir sin indicar que este tomo además incluye el Batgirl/Robin Año Uno.

ECC nos brinda de nuevo una reedición de superlujo, con material extra, en formato Cartoné de 208 páginas a color, y que podéis adquirir por 20’50€ en este enlace: https://www.ecccomics.com/comic/robin-ano-uno-2982.aspx

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